Leopoldo Drexler

STATEMENT

La acuarela es el medio principal a través del cual desarrollo mi propuesta artística.

Trabajo habitualmente sobre papel de algodón de 300 gramos, previamente humedecido, utilizando formatos de gran tamaño que permiten otorgar amplitud a la composición y, en ocasiones, desarrollar múltiples focos de interés dentro de una misma obra. Cuando las dimensiones superan los 50 x 50 cm, monto el papel sobre bastidores de madera para evitar deformaciones durante el proceso creativo. Prefiero trabajar con acuarelas en tubo, ya que me permiten combinar transparencias y empastes, logrando efectos expresivos y dramáticos cuando la escena así lo requiere. Aunque utilizo una paleta relativamente reducida, incorporo de manera intuitiva pequeñas cantidades de pigmentos granulantes o poco frecuentes para otorgar sutiles acentos visuales. Mi amplia gama de violetas aporta profundidad, atmósfera y un cierto realismo mágico a las sombras.

Mis obras representan principalmente la magia de escenas cotidianas vinculadas a la naturaleza chilena: la majestuosidad de la cordillera, el encanto de un jardín criollo o la atmósfera evocadora de una caleta de pescadores capaz de despertar recuerdos de la infancia.

Mi trabajo nace de una curiosidad permanente por el mundo que me rodea y de la influencia de personas fundamentales en mi vida, especialmente mi madre y mi hermano. Cada mirada fue dejando huellas y recuerdos que moldearon mi sensibilidad y mi manera de interpretar el entorno.

Muchas de esas vivencias se transformaron en imágenes que sentí la necesidad de compartir mediante la pintura. En mis obras conviven los caprichos del agua con una intención previa que orienta la composición. Sin embargo, la pintura adquiere mayor fuerza cuando logro abandonar gradualmente las ideas preconcebidas y permito que la intuición y el impulso creador guíen el proceso. La magia del color constituye el eje central de mi lenguaje visual. Incluso en obras aparentemente monocromáticas existen matices sutiles que sugieren la inmensa diversidad cromática presente en la naturaleza.

La razón más simple y profunda de mi trabajo es que disfruto pintando. Existe también un deseo de trascendencia, tanto frente al espectador como frente a mí mismo.

Mi principal aspiración es que la obra logre generar emoción, despertar recuerdos, cultivar la nostalgia y fortalecer el amor por la naturaleza y por el mundo que compartimos. Si mis acuarelas consiguen provocar una emoción genuina o un recuerdo significativo en quien las contempla, considero que su propósito ha sido cumplido.